Un beso en el aeropuerto
Nos despedimos con un beso en el aeropuerto... así empieza una de las canciones más repetidas este verano, la de Summercat de Billie the Vision & the Dancers. Estaba pensando dos cosas, ahora que llevo escuchadas al menos siete veces la canción. La primera es que esta canción me anima muchísimo... quiero estar contigo esta noche... y la segunda es que hace tiempo que no escribo sobre el sentimiento por excelencia del ser humano: el amor.
La historia de amor que se plantea en Summercat es bien sencilla: chico conoce a chica en verano y se lían pero las vacaciones se acaban y ella se va. Hasta aquí nada que ninguno de aquí incluso no haya vivido. Lo curioso viene luego con la declaración de él: ¿Por qué en vez de hoy no me dejas mañana?. Ay, hombre de poca fe, ella ya está en el avión mirando por la ventanilla y pensando: No puedo creer lo ingenuo que puede llegar a ser un hombre, por eso es por lo que te quiero tanto y por eso no puedo estar contigo.
¿Por qué no somos sinceros? Asignatura pendiente del ser humano, que se conforma con 'lo malo conocido antes que lo bueno por conocer' y que es cobarde por naturaleza. Aunque creo que lo más importante de todo es hacer lo que sea siempre que se esté conforme con ello.
Me explico: a mí me gusta estar sola, no me agobio, no me estreso, no echo de menos nada cuando estoy soltera y asumo la situación. Me adapto y lo elijo. Cuando una quiere tener algo vienen los problemas, se trastabilla, se puede elegir mal o tirarse a los brazos de lo primero que se pilla. No no no no no. Caso reciente a mi alrededor.
Pero ¿quién soy yo para aconsejar? Esa es otra de nuestras 'virtudes', hablamos muy rápido y la mayoría de las veces sin que nos lo pidan.
Ea, adiós. Pero antes te pido: quédate conmigo esta noche.